Campo de concentración de Miranda de Ebro (1937-1947)

Las Merindades en la Memoria

Como casi todo el sistema represivo carcelario de Burgos el Campo de Concentración de Miranda de Ebro se desarrolla con la caída del frente norte en 1937. Miles de soldados son copados y detenidos junto con cientos de civiles y huidos, hasta entonces se les fusilaba (asesinaba).  Inicialmente hubo que alojarlos en prisiones provisionales como conventos, colegios, teatros… donde vivían en condiciones inhumanas, hacinados y desatendidos. En Miranda, tras tener a los prisioneros en la plaza de toros y en la azucarera, se llevan al C.C., que ellos mismo tienen que seguir levantando y acondicionando.

La condición de encrucijada de caminos y  nudo ferroviario de Miranda de Ebro facilitaba su accesibilidad, siendo sus comunicaciones inmejorables. Así, quizás se trate del campo de concentración de Miranda más importante de los que se establecieron, tanto por su volumen como por ser el mayor centro clasificador de prisioneros, incluso después de la guerra. El emplazamiento del C.C. de Miranda contaba con la presencia del ferrocarril a escasos metros y por otro lado del mismo el río Bayas

Creado en 1937, se sitúa en los terrenos de la fábrica Sulfatos Españoles S.A, además también se requisaron otros terrenos de cultivo de hasta conseguir una superficie total de unos 42.000 m.  Se procedió a alambrar el terreno y a instalar garitas. Se habilitó el edificio de oficinas de la antigua fábrica para el regimiento encargado de la dirección.  Entre el material que se requisó para levantar el campo figuraban los carromatos de un circo American Circus que estaba parado por  la guerra. Con ellos se hicieron los primitivos barracones y edificios del campo. Se  conservan escasos restos del campo y los terrenos en los que su ubicó,  un pequeño recorrido marginal junto a la vía del tren.  Los restos no son del campo, sino  barracones auxiliares que pertenecían a la compañía de escolta. Unos muros y unos lavaderos sirven de referencia a la hora de ubicarlo sobre el terreno. El depósito de aguas y la base de una  garita son también ruinas reconocibles..

CONDICIONES DE VIDA EN EL CAMPO

Durante  una década pasaron 80.000 prisioneros, hasta que se clausuró en 1947, de ellos  alrededor de 15.000 extranjeros, muchos de ellos refugiados franceses. El máximo de presos que hubo fue de 4.200, lo que generó una huelga de hambre en el 43. La capacidad del campo estaba cifrada en unas 1500 personas, pero pronto se excedió ese límite, lo que deterioró las condiciones de vida de esos hombres, a lo que hubo que añadir que las instalaciones que tenía el campo en la época inicial  eran ruinosas: no se contaba ni con letrinas; el frío y la humedad de los barracones minaban la salud de los prisioneros, e incluso un barracón llegó a hundirse hiriendo a 150 personas durante el Invierno de 1937. Posteriormente  las instalaciones fueron mejorando, en Agosto de 1938 ya había nuevos barracones hechos de ladrillo con más capacidad y “comodidades”.  Un problema grave era el abastecimiento de agua ya que durante todo un año los miles de prisioneros que había contaron para su higiene con una sola fuente, en la que eran frecuentes las colas, Algunos murieron por miranditis, como llamaban a una enfermedad que desarrollaban al beber agua sin filtrar del río.

Otro rasgo importante de la represión que sufrieron los prisioneros republicanos fue el intento de conversión: el capitán del campo y el capellán arengaban casi todos los días instando a las maravillas que haría el Generalísimo y la paz que traería, insultando a los desgarradores de la Patria. Eran obligados a cantar himnos falangistas y monárquicos y a saludar con el brazo a la romana mientras, como cada mañana, se izaba la bandera nacional. Si no se atenían a estas normas, o se burlaban al cumplirlas corrían el riesgo de sufrir severos castigos.

También hubo muertos. Fernández  ha localizado 162 oficialmente en los libros de defunción y enterramientos del Juzgado de Miranda, pero hubo muchos más según testimonios de los presos. Hubo intentos de fuga que acabaron con los disparos de los guardias. Los “oficiales” fallecieron por “muerte natural”, es decir, tifus, pulmonía, escorbuto… enfermedades consecuencia de las malas condiciones carcelarias.

Palizas y represión también hubo, especialmente en la primera etapa, la misma en la que los prisioneros eran llevados a Batallones de trabajadores para hacer trincheras y otras obras para el régimen de Franco. Como sucederá en los demás campos, Miranda recibirá solicitudes de diversas procedencias de mano de obra, unas veces por parte de la Diputación Provincial para obras de tipo público, entre las que se cuentan iglesias, cauces de ríos, puentes o carreteras, y otras por particulares, sin vinculación alguna con el interés público.  Los presos hicieron entre otras cosas varios cortafuegos en los montes del entorno, la carretera de San Juan del Monte o la reparación de la quemada iglesia de Santa María.

ETAPAS

Prisioneros republicanos (1937-1941) El 11 de Septiembre de 1937 había 340 prisioneros en Miranda, su número iría en ascenso ya que continuamente llegaban convoyes de trenes desde el norte cargados de hombres. Al llegar al campo todos los prisioneros eran clasificados para determinar su labor en el mismo o su traslado a otro centro. Dependiendo de los cargos eran incorporados al campo de concentración o a batallones de trabajo. Esa era la pena para los desafectos con y sin responsabilidad. Los criminales eran enviados a prisión y, si el delito era menor,  liberados ante la saturación. Muchos de los prisioneros que llegaban a Miranda marchaban a otros campos o a batallones de trabajo en pocos días, la población variaba constantemente. Para 1941 casi no quedaban españoles.

Prisioneros de las brigadas internacionales (1937- 1944) Los primeros voluntarios internacionalistas conducidos a Miranda fueron los hechos presos en el Frente Norte aunque  todavía no estaban encuadrados en las futuras Brigadas Internacionales . A partir de Abril de 1938, tras la ofensiva de Aragón,  empezaron a reagrupar a los extranjeros dispersos por prisiones, batallones de trabajo y campos de concentración como  el Monasterio de San Pedro de Cardeña en la cercana Burgos.

Es importante destacar el trabajo que la Gestapo : a partir de la visita de Himmler a España en Octubre de 1940 se establecieron oficialmente agentes . Su objetivo era doble, por una parte identificar y detener a espías de los países aliados y por otra repatriar a sus propios campos de concentración a los brigadistas austriacos, checos, rusos y, sobre todo alemanes . El 23 de Octubre de 1941 llegaron por primera vez.  Para finales de 1942, Franco, al ver el nuevo curso que tomaba la Segunda Guerra Mundial comenzó a distanciarse de Hitler y Mussolini. Las visitas de la Gestapo se hicieron menos frecuentes y ya no dispusieron de la anterior libertad para interrogar y repatriar.

Prisioneros del bando aliado (1940-1945). Pasan los años y comienza la Segunda Guerra Mundial, tras la invasión por parte del Eje de media Europa y sobre todo de Francia, muchos franceses  y otros europeos   que huían de la barbarie nazi (hasta 33.000 personas) cruzaron los Pirineos . Una vez detenidos serían  internados en los campos de concentración del norte peninsular como Miranda.  Es de destacar la presencia de muchos judíos que huyeron de los nazis y;  la curiosa presencia de aviadores ingleses y estadounidenses que eran abatidos en el sur de Francia pasaba a  España.

Presencia de nazis y colaboracionistas (1944-1946) Tras el desembarco de Normandía  y el avance aliado por Francia, unidades del Ejército nazi desertaron y huyeron junto con fascistas italianos y colaboracionistas franceses previendo una represalia.   Como cuatro años antes muchos franceses, cruzaron la frontera hacia España, en busca de la salvación.  Muy pronto hubo fricciones entre los presos de ambos bandos. Los presos fascistas  disfrutaban de  trato benévolo..

Clausura del campo.  Con el traslado en Enero de 1947 de los últimos prisioneros al campo de Nanclares de Oca (Álava), quedó finalmente clausurado. Más tarde, de 1949 a 1953 se convirtió en un centro de instrucción para reclutas, que en 1954 fue desmantelado y ya en la década (1960) siguiente fue instalada en sus terrenos una fábrica de resinas y poliuretanos: Reposa S.A.

http://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2012/02/01/campo-de-concentracion-de-miranda-de-ebro-1937-1947/

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